Whippet
Hablar del Whippet es hablar de la máxima expresión de elegancia canina. Un lebrel de tamaño medio con una silueta aerodinámica, una velocidad impresionante y un carácter que sorprende a quienes lo descubren, siendo a la vez un atleta capaz de alcanzar los 56 km/h y un compañero afectuoso, tranquilo y extraordinariamente adaptable a la vida en familia.
Caracteristicas







Orígenes
El origen del Whippet se sitúa en el norte de Inglaterra, durante el siglo XIX, cuando mineros y obreros buscaban un perro veloz y económico de mantener para participar en carreras informales. Se cree que el Whippet surgió del cruce entre Greyhounds de pequeño tamaño y terriers de trabajo, obteniendo un perro ágil, resistente y muy rápido. Con el tiempo, se añadió sangre de Greyhound puro para refinar el tipo y aumentar la velocidad.
A finales del siglo XIX, el Whippet fue reconocido como raza independiente por el Kennel Club británico y comenzó a participar en carreras oficiales, donde su velocidad y elegancia le ganaron el apodo de "el Greyhound del pobre" por ser un perro de carreras accesible a las clases trabajadoras. Con el tiempo, su temperamento dulce y equilibrado lo convirtió también en un excelente perro de compañía, y hoy es una raza muy apreciada en hogares de toda Europa y América.
Características y aptitudes
El Whippet es un perro de talla media, con una silueta levantina característica de los lebreles: cabeza larga y estrecha, pecho profundo, abdomen muy recogido, lomo arqueado y extremidades largas y musculosas. Su pelaje, muy corto y sin subpelo, deja ver la musculatura con claridad y le da ese aspecto escultórico que tanto admiran sus aficionados. Se presenta en una amplia variedad de colores, sin restricción en el estándar de la raza.
Su temperamento es dócil, afectuoso, sensible y extraordinariamente tranquilo en interior. Contrariamente a lo que su velocidad podría sugerir, el Whippet es un perro de sofá fuera de los momentos de ejercicio: le encanta acurrucarse bajo una manta, dormir largas horas y estar cerca de su familia. Es silencioso, limpio y sin olor, lo que lo hace especialmente apto para la vida en piso.
El instinto de persecución es muy marcado en el Whippet: cualquier objeto en movimiento puede activar su modo caza de forma inmediata. Por ello, los espacios donde se le suelta deben estar perfectamente vallados y la correa es imprescindible en zonas abiertas. Su velocidad hace que recuperarlo una vez que ha salido corriendo sea prácticamente imposible sin un vallado que lo contenga.
Cuidados
El Whippet es una de las razas más fáciles de cuidar en términos de mantenimiento cotidiano. Su pelaje ultracorto no requiere cepillado frecuente y no tiene olor corporal apreciable. Sin embargo, necesita abrigo en otoño e invierno: su piel fina y la ausencia de subpelo lo hacen muy sensible al frío, y en días frescos una chaqueta o abrigo canino es una necesidad real. En casa, agradece las mantas y los sitios cálidos para descansar.
Necesita dos sesiones de ejercicio al día: una o dos oportunidades de correr libre en un espacio cerrado a máxima velocidad son fundamentales para su bienestar físico y mental. Fuera de esos momentos, es un perro tranquilo que no exige atención constante. La alimentación debe ser de alta calidad y bien calibrada: al ser muy delgado, conviene controlar que come suficiente, especialmente en épocas de frío o alta actividad.
Enfermedades más comunes
Al igual que otros lebreles, el Whippet tiene una sensibilidad a la anestesia y a ciertos fármacos derivada de su metabolismo particular y de su escasa grasa corporal. Es imprescindible informar siempre al veterinario de que se trata de un Whippet antes de cualquier intervención quirúrgica o tratamiento, para que ajuste las dosis correctamente. Esta precaución puede marcar una diferencia importante en la seguridad de cualquier procedimiento.
También pueden presentarse problemas cardíacos (como la miocardiopatía o las arritmias) que merecen seguimiento mediante auscultación y, si se detecta algo anormal, ecocardiograma. La sensibilidad al frío puede agravar el riesgo de hipotermia en días extremos si no se toman precauciones. Con una alimentación de calidad, ejercicio adecuado, protección frente al frío y revisiones veterinarias regulares que incluyan control cardíaco, el Whippet puede disfrutar de una vida larga, activa y llena de vitalidad.