San Bernardo

San Bernardo

El San Bernardo es un gigante entre los perros, famoso en todo el mundo por su papel histórico como perro de rescate en los pasos alpinos de Suiza. Con su porte majestuoso, su pelaje abundante y su expresión bondadosa y calmada, este perro encarna la imagen del compañero fiel y protector. A pesar de su tamaño imponente, es conocido por su carácter gentil, su paciencia con los niños y su profundo instinto de ayuda hacia los seres humanos.

Caracteristicas

Altura a la cruz
Macho: Entre 70 y 90 cm
Hembra: Entre 65 y 80 cm
Peso
Macho: Entre 65 y 120 kg.
Hembra: Entre 50 y 80 kg.
Esperanza de vida
Entre 8 y 10 años.
Pelaje
Puede ser de pelo corto y denso, o semilargo y ligeramente ondulado. Siempre con subcapa.
Color
Rojo y blanco, rojo pardusco y blanco, o atigrado y blanco.
Alimentacion
Dieta de alta calidad adaptada a razas gigantes, con soporte articular y control calórico.
Cuidado y enfermedades
Cepillado frecuente, especialmente en la variedad de pelo largo. Propenso a displasia de cadera, torsión gástrica y osteosarcoma.

Orígenes

El San Bernardo tiene su origen en el Gran San Bernardo, el paso de montaña alpino que une Suiza con Italia a más de 2.400 metros de altitud. En el siglo XI, el monje Bernardo de Mentón fundó un hospicio en ese paso para dar refugio y ayuda a los viajeros perdidos en las tormentas de nieve. Los perros del hospicio, descendientes de los grandes mastines romanos que los legionarios habían introducido en los Alpes, comenzaron a ser utilizados para buscar y rescatar a los viajeros perdidos o sepultados por avalanchas.

El San Bernardo adquirió fama mundial a través de la leyenda —aunque no documentada históricamente— del perro que llevaba un barrilito de brandy colgado del cuello para reanimar a los accidentados. El perro más célebre de la historia de la raza fue Barry, que entre 1800 y 1812 participó en el rescate de más de cuarenta personas atrapadas en la nieve. El reconocimiento oficial de la raza por parte de la FCI llegó en el siglo XIX.

Hoy en día el San Bernardo es uno de los perros más reconocibles del mundo, aunque ya no trabaja de forma activa en el rescate de montaña. En la actualidad es valorado principalmente como perro de compañía y familiar, y los monjes del hospicio del Gran San Bernardo mantienen una pequeña colonia de la raza como tributo a esta historia.

Características y aptitudes

El San Bernardo es un perro de tamaño gigante, con un cuerpo macizo, musculoso y bien proporcionado. La cabeza es imponente, ancha y con abundante piel en pliegues alrededor del hocico. Los ojos son de color marrón oscuro, con una expresión de bondad y calma que es una de las características más apreciadas de la raza. Las orejas son medianas, triangulares y caídas. Existe variedad de pelo corto y de pelo largo, ambas igualmente válidas según el estándar.

En cuanto a temperamento, el San Bernardo es conocido por su carácter tranquilo, paciente y profundamente bondadoso. Es un perro que raramente muestra agresividad, aunque su sola presencia es suficiente para disuadir a cualquier intruso. Es especialmente querido por su relación con los niños, con quienes es protector, tolerante y gentil. Se adapta bien a la vida familiar siempre que disponga de espacio suficiente.

Una característica notable del San Bernardo es su tendencia a babear, especialmente cuando anticipa la comida o en días de calor. Esto es una consecuencia natural de sus labios colgantes y debe ser aceptado como parte del carácter de la raza. Es también un perro que puede ser lento para aprender, no por falta de inteligencia sino por su naturaleza deliberada y tranquila.

Cuidados

El cuidado del San Bernardo varía según la variedad del pelaje. La variedad de pelo largo requiere cepillado varias veces por semana para evitar enredos, especialmente en las zonas de fricción. La variedad de pelo corto requiere menos mantenimiento, pero igualmente se beneficia del cepillado regular. En ambos casos, la muda en primavera y otoño es abundante y requiere mayor atención. El baño se recomienda cada cuatro a seis semanas.

El ejercicio del San Bernardo debe ser moderado y adaptado a su edad. Es fundamental no sobrecargar las articulaciones durante el crecimiento —que se prolonga hasta los dos años—. En la edad adulta, uno o dos paseos diarios de treinta a cuarenta y cinco minutos son suficientes. El San Bernardo no tolera bien el calor, por lo que el ejercicio debe evitarse en las horas más calurosas del día.

La alimentación debe ser de alta calidad y específica para razas gigantes: con un contenido de calcio y fósforo equilibrado para favorecer el desarrollo óseo saludable, y con un aporte calórico moderado para evitar el sobrepeso. La ración diaria debe dividirse en dos o tres tomas para reducir el riesgo de torsión gástrica.

Enfermedades más comunes

La displasia de cadera y de codo es la afección ortopédica más frecuente en el San Bernardo, relacionada directamente con su enorme peso. Puede provocar dolor crónico y limitación de la movilidad ya en la edad adulta temprana. El mantenimiento de un peso saludable desde cachorro, el ejercicio moderado y las revisiones radiológicas periódicas son esenciales para la prevención.

La dilatación-volvulus gástrica (DVG) es otra condición potencialmente fatal en razas gigantes con pecho profundo. El estómago se dilata y puede torsionarse, interrumpiendo el flujo sanguíneo y causando un shock en pocas horas. La división de las comidas en dos o tres tomas diarias y el reposo antes y después de comer reducen el riesgo. El osteosarcoma (cáncer óseo) también es más frecuente en razas gigantes y suele afectar a las extremidades.

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